jueves, enero 25, 2007

Pequeños trancones en Bogotá, GRANDES TRANCONES EN BEIJING



Foto tomada hace 3 días, trancón en una de las avenidas de Beijing durante la hora pico en la tarde-noche

Según EL TIEMPO, los trancones en Bogotá cada vez son peores y ya no tienen hora ni lugar determinado; en todos lados y a todas horas... Me imagino cómo debió haber estado diciembre, mes generalmente jartísimo para movilizarse por la ciudad. Calles destrozadas, falta de vías para desembotellar, buses que debían estar chatarrizados pero fueron "reubicados" a las avenidas por donde no pasa transmilenio, y por último, fiebre de compra de carro nuevo, deben estar haciendo de Bogotá una pesadilla. Y no hay plata para solucionar el problema, así que no nos podemos dar el lujo como Beijing de construir 5 nuevas líneas de metro (además de las 3 que hay) para los Olímpicos del 2008, o construir una avenida expresa elevada que funciona con peajes (suba y pague si quiere llegar rápido o quédese abajo gratis y chupe trancón) como la hay en Bangkok.

¡NO SE QUEJEN TANTO!

Beijing es una ciudad de 16 millones de habitantes. La ciudad parece un gran tablero de ajedrez, cuyo centro es la ciudad prohibida. La ciudad tiene actualmente cuatro avenidas gigantes de 6 carriles en cada costado, a las cuales se les denomina anillos porque tienen forma de cuadrado y recorren la ciudad de norte a sur, este a oeste (imaginen que la 26, la Boyacá, la 116 y la 7a fueran una sola avenida, así son los anillos...). Se supone que el primer anillo es el que delimita la ciudad prohibida, pero este no es una avenida. Así que las avenidas son el 2do, 3er, 4to y 5to anillo. El 2do anillo es el cuadrado más pequeño, así que es la avenida menos extensa. El 5to anillo es el cuadrado más grande (dentro del cual están las otras 3 avenidas o anillos) y por lo tanto la avenida más larga -carajo, después de explicaciones como ésta es que le doy la razón a los que dicen que los abogados enredamos todo y que nuestra arma es confundir... Me entendieron?- Así, en vez de uno decir "vivo por la 170", "vivo en Chapinero", uno dice "vivo por el 3er anillo al noreste".

Esas avenidas o "anillos" durante todo el día viven trancadas, y en hora pico es como la foto. Yo vivo en el noroeste de la ciudad, a una hora en metro de la ciudad prohibida (me toca usar las tres líneas actualmente existentes). Hace unos meses vino una amiga y se alojó en uno de los hoteles del "downtown", en la zona centro-oriental de la ciudad. Pues bien, teníamos cita a las 9 am en su hotel para salir a turistear y yo precaviendo trancones salí a las 8 am, en taxi, de mi apartamento. Me demoré una hora y 40 minutos en llegar!!! Y los taxis acá no son nada baratos... Aunque la carrera mínima es de 10 yuanes (11 desde las 11 pm) que equivalen a unos $2800 pesos colombianos, para ir a cualquier otro sitio en la ciudad las distancias hacen que pague uno carreras entre $10.000 y $20.000 -por km recorrido después de los primeros 3 que cubren los 10 yuanes cobran 2 yuanes-. Si la carrera vale menos de $10.000 pesos es porque se puede ir en bicicleta. Bueno, dirán algunos "tampoco es tan caro", pero con presupuesto de estudiante la cosa es distinta. Según las estadísticas hay unos 63.000 taxis en Beijing (contra 45.000 en Bogotá! -toca contarle a Lucho-). Durante el día, lo más fácil es moverse en metro a alguna estación medio cercana a donde uno va, y de ahí coger taxi. Aguanta uno empujones y olores poco agradables pero se demora menos.

La última revista Motor (la de ayer) dice que se vendieron 201.635 carros en Colombia en el 2006, registrándose un crecimiento del 37% frente a las ventas del 2005 . Eso da un promedio de 552 carros vendidos por día durante todo el año pasado. Pues bien, ojalá se aterren como yo. Sólo en Beijing, repito, sólo en la capital de China, se están vendiendo 1.226 carros diarios... Cada día salen a la calle en esta ciudad más de 1.000 carros nuevos! Las vainas del crecimiento económico... Parafraseando a Celia, en unos pocos años ¿habrá calle para tanta gente? habrá comida para tanta gente?

El Ministerio de Transporte colombiano dice que el parque automotor de todo el país es de un poco más de 4 millones 16 mil vehículos (cifras a febrero de 2006). En Beijing esperan llegar en mayo de este año a la cifra de 3 millones de carros andando en las calles!

Así que hagan el pequeño ejercicio mental de imaginarse que el 75% de los carros que hay en nuestro país está metido en una sola ciudad, con 16 millones de habitantes. Eso es Beijing.

A los trancones acá se les dice jiaotong zuse (léase yiaoton tsusé, 交通阻塞), jiaotong es la palabra para tráfico y zuse para bloqueo. Así es el chino, bastante descriptivo... -en portugués botella es garrafa (acuérdense del baile de la botella "...vai ralando na boquinha da garrafa.." que todavía sirve de material para los recreacionistas de centro vacacional) así que embotellamiento es engarrafamento. Mera anotación para que sepan que sé cómo se dice trancón en portugués...-

Y la forma de conducir de los chinos? La mayoría maneja como taxista bogotano, lo que lo hace a uno divertirse con el pánico que pueden generar en gringos y europeos cuando comparte uno transporte con ellos. Acá en Beijing es increíble cómo pitan. Pitan más que los limeños y eso es ya mucho decir. Como ya les conté, prima la ley de la selva y el que tiene mayor carrocería manda en la jungla urbana; tren mata bus, bus mata carro, carro mata moto, moto mata bicicleta y bicicleta mata peatón. Acá le echan el carro a uno sin problemas así este uno cruzando por la cebra con semáforo peatonal en verde (se puede cruzar siempre a la derecha en rojo) y no tienen compasión en meter el carro al carril de bicicletas si hay mucho trancón, empujándolo a uno a punta de pito. Y lo peor, como en película de persecución automovilística, ya he visto dos carros que no han tenido problema en meterse en el carril de sentido contrario en avenidas pequeñas para salir del trancón! Hagan de cuenta que en la 106, donde hay separador, a un conductor le diera por ahorrarse camino usando el carril del sentido contrario. Una vez perdí la platica de la mínima en un taxi porque en una intersección se produjo un bloqueo total. Es decir, ningún carro se podía mover porque había trancón, y en ambos sentidos les dió por invadir el carril contrario. Lástima no haber tenido la cámara para tomar foto. Se iban a demorar por lo menos 30 min en destrabar, mientras echaban reversa más de 15 carros para normalizar el tráfico. No tienen problema en cerrarse unos a otros en el tráfico -eso sí, poniendo la direccional respectiva como señal de la inminente cerrada como esos ejecutivos que andan en Bogotá con la direccional permanentemente encendida- y nunca pelean por eso; una pitada de protesta y métase pues mijo. Eso sí, salvo el que sea cerrado sea un policía en carro particular...

Lo divertido de todo esto es que a pesar de ser unos atravesados para manejar, nunca se pasan un semáforo en rojo y en los anillos NUNCA pasan de 80 km por hora. Pueden ser las 4 de la mañana, estar la avenida de 6 carriles vacía, y el conductor, sea taxista o particular, nunca va pasar de ese límite de velocidad. Todo consecuencia del gran hermano: hay miles de cámaras instaladas en las vías -y en toda la ciudad- y al que detecten sobrepasando el límite o pasándose el semáforo le clavan su multa por correo. El pase funciona como en EE.UU., con puntos. Uno tiene 12 puntos; si se pasa el semáforo en rojo, toma tus 3 puntos menos, y si sobrepasa el límite de velocidad otros 3 puntos. Si se queda uno sin puntos en un periodo de 12 meses, a clase otra vez y a presentar de nuevo el examen de 100 preguntas que toca contestar para sacar la licencia.

Así que cuando se cansen de manejar o montar en transporte público en Guatemala, piensen en Guatepeor...

Cifras:

http://www.mintransporte.gov.co/Servicios/Estadisticas/Transporte_Automotor/Parque_Automotor_Nacional.pdf

http://www.spanish.xinhuanet.com/spanish/2007-01/22/content_378131.htm

jueves, enero 18, 2007

Mozas en China...

Leí hoy este artículo en el Sunday Times Magazine. Trata sobre las "segundas esposas" en China (ernai es la palabra en chino, er significa 2 o segundo(a) y nai esposa), y cómo ha cambiado su papel a la par del desarrollo económico. La traducción la hice yo, es "libre" -y no autorizada, aunque me excusa el caracter educativo de mi blog-, pero los que lo quieran leer en inglés pueden encontrarlo en:
Es inevitable hacer comparaciones con lo que sucede en Colombia, especialmente con las "queridas" en la costa...


Varias de las primeras noticias locales que leí al llegar a este país se referían a la corrupción de funcionarios oficiales que se robaban plata del Estado o aceptaban sobornos, entre otras para mantener como reinas a sus amantes.


Como leerán en el artículo, estas mujeres disfrutan al máximo unos cuantos años pero inevitablemente quedan en la cochina calle cuando pasan los 30. Esto y muchos más problemas para el género femenino (espero contarles pronto sobre la política de hijo único, que esta causando un desequilibrio notorio entre el número de hombres y mujeres que nacen) resultan en que la China sea el único país donde se suicidan más mujeres que hombres. No me lo invento, pueden verificar en
http://www.who.int/mental_health/prevention/suicide_rates/en/index.html


Quienes quieran leer más sobre mujeres en China, pueden entrar a Time Asia y leerse este artículo, también muy interesante. Es del 2003 pero tiene completa vigencia por lo que pude investigar.
http://www.time.com/time/asia/covers/501030728/story.html

Bueno, sin más preámbulos acá está:

WIFE SENTENCE

El boom económico de China ha convertido el milenario rol de concubina en una opción profesional lucrativa.

El Señor (Master) primordialmente desea que la segunda esposa le proporcione sexo y prestigio (face). La segunda esposa primodialmente desea que el Señor le proporcione un estilo de vida lujoso. Ambas partes tienen la obligación de comportarse con decoro hacia la otra en lugares públicos, de manera que se ganen el respeto de las demás personas.

A veces las vestimenta de la “ernai” deberá ser extremadamente provocativa sexualmente, y a veces deberá ser refinada y elegante, con el fin de generar envidia en otros hombres hacia el Señor. La ernai deberá vestir ropa y zapatos de diseñadores famosos, de primera clase. No le está permitido usar artículos lujosos falsos.

La ernai le proporcionará al Señor todas las variedades de sexo. La ernai acuerda tener relaciones tres veces al día, o dos horas de diversión en la cama. La decisión de besarse es potestativa de la ernai. La ernai no podrá comportarse de manera tal que dañe la autoestima del hombre.
Un “contrato” chino para segunda esposa en Internet.

En una cena en Beijing este verano, mi viejo amigo Tang trajo una chica pálida y flaca con jeans de diseñador y tacones puntilla, a quien presentó como su novia. Ninguno de los seis de nosotros ya sentados alrededor de la mesa en el restaurante Three Guizhou Men de Beijing se asombró, aunque Tang está casado y tiene dos hijos – y todos conocemos su esposa. Llevar a la amante a una comida en China no es motivo de comentario alguno, especialmente en un lugar de moda y caro como este, donde los comensales tienen que ser ricos para costear la comida. Nuestra mesa estaba llena de platos magníficos: noodles translúcidos cubiertos con cebollas primaverales y pimientos picantes, pescado picante en caldo de jengibre y bandejas de costillas tiernas. La novia de Tang tomó sus chopsticks y arrancó un pequeño pedazo de carne del hueso.

Viví en China por seis años en los 90s, y estaba en una visita bianual aquí este verano. Cuando le pregunté a la novia de Tang “a qué te dedicas?” sabía que era una pregunta muy directa. Pero lo hice cálidamente y en chino, esperando no avergonzarla sino incluirla en la conversación. A ella no pareció importarle.

“Es una presentadora de TV”, respondió Tang, “muy exitosa”. El puso su brazo alrededor de ella, y ella sonrió mostrándose a la vez enamorada y entretenida por Tang.

“Para qué molestarse trabajando?” dijo bromeando uno de nuestros amigos. “Tang no puede costear un apartamento para ti?”

“No te convertiría es en una ernai?” pregunté, esperando recibir un perdón excluyente estilo “la extranjera no entiende”. Todos los hombres me miraron, horrorizados. La novia de Tang sonrió abiertamente. “Buen chino”, dijo, como si estuviera sorprendida de que yo supiera la palabra.

En realidad todo el que haya vivido en China conoce la expresión para “segunda esposa”. Y la mayoría de la gente conoce personalmente al menos una ernai. Las ernai son una versión moderna de concubinas, tan comunes como las gripas. Son mujeres mantenidas en apartamentos lujosos, con artículos lujosos, por amantes casados –la mayoría hombres de negocios en el exterior y funcionarios estatales de alto nivel pero, cada vez más, por hombres en todos los estratos sociales. Las mujeres mantenidas más exitosas representan empresarias flotando en una economía “húndete o nada” y proporcionan modelos tentadores de lo que la nueva China puede ofrecer: tacones puntilla Prada genuinos, diamantes, iPods y villas extendidas. Ellas hacen ejercicio en los gimnasios más pretenciosos, manejan Minis, BMWs y Audis y llevan perritos falderos en morrales Gucci. Tienen ídolos más glamorosos que aquellos de gente que aspira a más: desde la cuarta esposa de Mao Zedong, Madame Jian Qing, hasta el papel magnifico de cuarta esposa que hizo la actriz Gong Li en la película de Zhang Yimou “Raise de Red Lantern”.

E incluso, como mujeres en todas partes que proporcionan sexo por dinero, las ernay son vulnerables al abuso, no están protegidas por títulos profesionales, carreras o planes alternativos, y muy a menudo son abandonadas cuando están en sus 30s. Un número cada vez mayor de ernais notorias ahora viven vidas complicadas por la corrupción y el escándalo. Están prohibidas por ley pero son ostentadas en la práctica, socialmente son tanto celebradas como condenadas, justo como las concubinas siempre lo han sido.

En los Estados Unidos, una amante debe ser un secreto bien guardado. En la mayoría de Europa, debe ser tenida con discreción. En China, quienes tienen ernai no solo tienen el servicio sino también el prestigio (mantener el prestigio, o ser una persona pública no cuestionada es visto como algo muy significativo). El estilo de vida de la amante es un reflejo de la capacidad de su Señor para gastar. Su belleza es un testamento de su gusto, su rol tanto público como privado.

Hace 20 años Deng Xiaoping, el anterior líder de-facto de la República Popular de China, pronunció su famosa frase “volverse rico es glorioso”; desde entonces la globalización ha hecho de las ciudades y ciudadanos chinos parte de los más ricos y fanfarrones en el mundo. Aunque la mayor parte de la población de China es pobre y, como en cualquier país en la vía rápida hacia el estatus de primer mundo, ha habido costos asociados con el precipitado cambio económico, social e ideológico de China. La crítica y cada vez más amplia brecha entre ingresos de ricos y pobres es uno de tales costos; y como muchos de los efectos colaterales de la globalización, un efecto que pone a las mujeres en posiciones particularmente vulnerables. Así como ciudadanos de China están entre los más pobres y entre los más ricos del mundo, las mujeres parte de la creciente industria sexual China representan el completo espectro de la deslumbrante opulencia a la pobreza tercermundista. El curioso sistema de población urbana le niega vivienda, salud y educación a los migrantes, dejando a muchas mujeres provenientes del campo con opciones limitadas para obtener comida y techo. Al mismo tiempo, millones de empresarios chinos aspiran convertirse en el siguiente millonario del país, cantantes a ser el siguiente ídolo, mujeres bellas a ser estrellas internacionales de cine. Por lo anterior no es sorpresa que la industria sexual ostente la posición de las segundas esposas mimadas como su propio pináculo glorioso.

Según Yingying Huang, director adjunto del Instituto de Sexualidad y Género de la Universidad del Pueblo, la industria sexual China es una jerarquía compleja – una que toma elementos de la tradición pero también refleja la sociedad china moderna – con su propio sistema de clases.

“Están las trabajadores de la calle, en el fondo,” dice Huang, “y luego las chicas de fábricas, que tienen otros empleos, pero a veces se prostituyen para ganar dinero extra. Luego están las anfitrionas de salones de masajes de bajo nivel, luego las de salones de karaoke, las de bares, y en lo más alto están las ernai. Las ernai son el pináculo. Algunas veces su trabajo está un poco relacionado con amor, pero también reciben regalos y son pagadas.”

En otras palabras, las ernai son objeto de atracción de libre elección, pero están involucradas en una relación transaccional. Si una mujer sólo recibe regalos, ella podrá ser únicamente una amante, pero si dichos regalos se entregan inmediatamente después del servicio, ella está a mitad de camino de ser una ernai. Si dinero en efectivo cambia de manos, ella es formalmente una ernai. Tal vez de manera predecible, las líneas no son siempre claras. Algunas mujeres, dice Huang, lo hacen simplemente por dinero, otras por amor, y la mayoría por una combinación de las dos.

Nuestra cena en Three Guizhou Men terminó antes de tiempo cuando Tang se fue, explicando que tenía “otros negocios”, dejando a su novia presentadora de TV con nosotros. Ella me acompañó a arrelarnos las uñas en un salón 24 horas de manicure y pedicure, donde se había hecho pegar uñas azules artificiales, y charlamos sobre las ernai. Los numerosos tipos incluyen ernai promedio, ernai estudiante, ernai rusa, ernai prima-donna y ernai barata. Un occidental en el negocio de artículos de lujo también me mencionó esta última clasificación, explicando que las ernai de Shanghai (como la novia de Tang, no hay duda) son “caras” y de “alto mantenimiento”. Las chicas campesinas, explicó, pueden ser “baratas”, mantenidas en albergues alrededor de Suzhou Creek en Shanghai por 100 yuanes (un poco menos de USD$13) – exactamente el costo del manicure y pedicure.

De hecho, algunas segundas esposas chinas contemporáneas satisfacen elementos de sentido práctico en adición a los lujosos, dependiendo del nivel de ingresos del Señor. Muchos de los viajeros de negocios den China mantienen ernais modestas en ciudades como Guanzhou o Shenzhen, en parte porque ser alojado y atendido por una ernai es más barato que vivir en hoteles, o rentar un apartamento y contratar ayuda. En las ciudades chinas, donde el efectivo es el rey, las ernai pueden proporcionar brazos y piernas para las tareas simples, como pagar cuentas de teléfonos celulares, comprar tiquetes aéreos o comprar regalos de negocio.

Una vez le pregunté a un amigo chino por qué seguía casado si admitía preferir su amante a su esposa. “Por conveniencia” dijo cortésmente y sin rencor. Sus padres estuvieron contentos con su matrimonio; él y su esposa encontraron seguridad y confort en el mismo. Ellos simplemente buscaron el romance en otra parte.

El matrimonio en China históricamente ha sido un asunto de familia, y ha habido muchas variaciones en lo que se considera un matrimonio exitoso, algunas más contractuales que emocionales. China tiene una rica historia y literatura acerca de múltiples esposas – los ejemplos más formidables son los de los emperadores Kangxi y Qianlong, cuyas habitaciones para su harem tienen una pequeña muestra en la Ciudad Prohibida, y cuyas “esposas” se dice alcanzaron a ser 20.000. Los dormitorios de concubinas en la Ciudad Prohibida son visibles a través de paredes de vidrio; estos tienen camas de madera de palo de rosa talladas a la perfección, y mesas de época para vestirse en las cuales las mujeres se alistaban para el gran honor de la visita conyugal imperial.

La novela china pre-moderna de modales, La Historia de la Piedra (también conocida popularmente como El Sueño de la Cámara Roja), relata las ventajas estimables de ser una ernai. En la novela, más de tres generaciones de la prosperosa familia Jia son mantenidas por una pariente que es una consorte preferida del emperador. No había una mejor manera con la cual una hija le podía pagar a su familia.

Por siglos, las concubinas fueron símbolos máximos de estatus y juguetes de los ricos. En 1949, los comunistas catalogaron la práctica de tener una ernai como decadente y vicio corrupto. Los buenos cuadros del partido no debían darse gustos en frivolidades feudales. Sin embargo, mientras criticaba las costumbres antiguas y predicaba una política de igualdad de genero, el todavía casado Mao perseguía su cuarta esposa, Jian Qing, ahora entre las amantes más famosas, villanas, por su liderazgo agresivo de la “gran revolución cultural proletaria”. Se dice que Mao también tenía un harem de jóvenes campesinas, ya bien entrado en años.

Durante la revolución cultural, el matrimonio era parte del servicio de una persona – o pareja – al Estado; unidades de dos estaban mejor dispuestas a servir, y el matrimonio en general incrementaba la estabilidad social. Comparada con el patriotismo, la consideración de las propias inclinaciones románticas era un asunto egoísta y superficial. Algunos argumentan que esta mentalidad le ha cedido el paso al matrimonio comercial, de tipo capitalista, aquel que permite las ernai, que todavía no tiene en consideración el amor. Otros reclaman que tal lógica es una justificación ligera y velada para el engaño.

El regreso de las ernai ha ocasionado una nueva sociedad de esposas legítimas con derechos, que ahora pueden y cada vez más demandan maridos mujeriegos. Las tasas de divorcio se han incrementado geométricamente en la pasada década. Según el departamento de administración civil de China, en 1980 se divorciaron 341.000 parejas, 800.000 en 1990, 1’210.000 en 2000 y 1’331.000 en 2005. Aunque es ampliamente reconocido que los círculos oficiales tienen ernai, el gobierno ha criticado el adulterio, sugiriendo conexiones entre la infidelidad, la corrupción y el divorcio. Las ernai son costosas. El gobierno aprobó nuevas leyes matrimoniales a principios de esta década, tratando de erradicar el adulterio. Bajo dichas leyes, la norma existente que prohibe la bigamia fue ampliada para incluir la prohibición de “cohabitación fuera del matrimonio”, y los adúlteros son sometidos a castigos de hasta dos años en la carcel. Las primeras y legítimas esposas tienen derecho a quedarse con el patrimonio de los esposos condenados por mantener ernai.

Esta nueva legislación inspiró una industria de detectives caza-amantes, patrocinada por esposas recelosas. Los detectives prosperaron en ciudades con alto número de ernai como Shenzhen y Shanghai. Amantes y sus señores se convirtieron figuras centrales en escándalos de corrupción, con tramas y personajes dignos de telenovela. Capturaron a Cheng Kejie, el anterior vicepresidente del parlamento chino, que fue ejecutado hace seis años por recibir sobornos. Su “amante malvada”, Li Ping, permanece en la cárcel, cumpliendo cadena perpetua por ser su cómplice. En un caso reciente, un funcionario estatal de provincia, su esposa, y su ernai fueron condenados en un escándalo de sobornos y sentenciados a pena de muerte o cadena perpetua. Un funcionario bancario fue descubierto apropiándose de fondos para sostener ocho ernai. El año pasado, después de una pelea con su Señor, la “amante más rica” de Shanghai, Da Beini, demostró su furia de manera pública y subastó sus más preciadas posesiones (incluyendo carros y apartamentos) en Internet. Su Señor la demandó, y en respuesta al vergonzoso drama público que surgió de uno privado, el gobierno propuso que en adelante todos los hombres deberían “registrar” sus ernai. No se aclaró cómo o ante quién se declararía la propia ernai, tal vez porque muchos de los funcionarios estatales proponiendo tal legislación también tenían razones para no verla aprobada. En China, tener una ernai forma parte de ser un funcionario corrupto – de la misma manera que tener sexo con la secretaria es un cliché de políticos corruptos en occidente. Hay un dicho chino que funciona en todas partes: los hombres se vuelven malos cuando se vuelven ricos; las mujeres se tienen que volver malas para volverse ricas.

En Shanghai, Guanzhou y Shenzhen (la ciudad cerca a la frontera con Hong Kong que Deng Xiaoping trató de vender como modelo para todas las ciudades chinas en desarrollo), ernai cun o “villas para segundas esposas” han crecido en la pasada década. Estos barrios, normalmente cerca a los aeropuertos, están dotados con bares de karaoke, salones de belleza y conjuntos de edificios en los cuales las ernai se embellecen, hacen ejercicio, juegan mahjong y ocasionalmente se interesan en trabajar en belleza, venta de bienes raíces o decoración de interiores.

El distrito de Gubei en Shanghai, cerca del aeropuerto de Hongqiao, cuenta con un horizonte de apartamentos con nombres pretenciosos como Vienna Plaza. La mayoría tiene placas declarándolos “conjuntos modelo”, puertas de hierro forjado, fontanas relucientes y un promedio de tres salones de belleza y un spa de masajes por bloque de edificios. En una corta caminata cerca del gigante centro comercial Carrefour Gubei, pasé seis salones de belleza, un Starbucks de dos pisos y cuatro salones de masaje. Era la tarde, y en Starbucks siete grupos de mujeres estaban sentadas por separado, sorbiendo de frapuccinos de te verde, chismoseando y riéndose tontamente acerca de hombres, apartamentos y viajes. En la tienda de maquillaje Sephora de Carrefour, dos deslumbrantes chicas de veintitantos años escogían en el mostrador de lociones para blanqueamiento de la piel. Una de ellas estaba usando shorts y tacones puntilla, llevando una sombrilla para proteger su piel blanca del sol. La otra estaba cargando un bolso de marca y varias bolsas de compra.

“Esta pone la piel especialmente blanca” les dijo la vendedora, sosteniendo un envase de vidrio. Pasaron a la caja para pagar por la loción y docenas más de envases de cosméticos, ascendiendo la cuenta a más del salario promedio en Shanghai: 1.838 yuanes (USD$234).

Una mujer de Estados Unidos de 29 años de edad que salió con un hombre chino casado mientras vivía en Shanghai me explicó la lógica del estilo de vida de las ernai: “Si el te compra un bolso Louis Vuitton, eso vale más plata de la que tu te puedes ganar en un mes. Si eres joven y bonita y puedes salir con un hombre mayor, el te puede ayudar con tus ideas de negocios, incluso patrocinarte económicamente para realizarlas. No hay razón económica para ser moral.”

Gubei es solo uno de los muchos barrios listos para servicio y promoción. Las mujeres comienzan trabajando en las tiendas, y luego, dependiendo de su habilidad para encontrar novios de tiempo completo, con salarios altos, se vuelven clientes de las tiendas. En uno de los salones, una administradora que también trabaja como peluquera me contó que ella tiene 34, no puede encontrar marido, y está desesperadamente buscando uno. Las ernai son parcialmente responsables de su situación.

“No soy de Shanghai originalmente” dice. “Soy de Zhejiang. Tengo una ética diferente de trabajo que las chicas de Shanghai.”

¿Cómo es eso?

Ella señaló a los apartamentos atrás nuestro. “Ellas no trabajan. Ellas consiguen tipos ricos, y luego ellos las mantienen mientras ellas juegan mahjong, beben, charlan, usted sabe.”

Pero eso es verdad para la mayoría de mujeres en Shanghai, o solo las de este conjunto?

“Es verdad para las ricas”, dijo. “Para ser rica tienes que ser este tipo de mujer.”

Cuando le pregunté si ella había considerado encontrar un mecenas, respondió por la “personalidad” que tenía que prefería trabajar, y por las dificultades que afrontan las ernai a su edad. El retiro forzoso de una ernai vieja es un tema recurrente en las conversaciones con y sobre las ernai, cediendo el primer lugar únicamente al tema sobre las mujeres que lo hacen por amor versus aquellas que lo hacen por dinero.

Una de las historias más famosas sobre ernai en Shanghai sugiere una síntesis alegre de los dos temas: una mujer china en sus veintes era la amante de un diplomático francés casado. Ella fue su ernai durante su temporada de 3 años en Shanghai, y luego él se la “pasó” a su reemplazo. Cuando su reemplazo también abandonó Shanghai, el también hizo la misma cortesía con el nuevo funcionario, así que la mujer se convirtió en “la ernai de la Embajada de Francia” en Shanghai, una posición personal que se volvió institucional. Ella trabajó exitosamente para la embajada por más de 11 años de esta manera, hasta finales de sus 30s. Después de llegar, el cuarto reemplazo no estuvo interesado en continuar con la costumbre de sus antecesores. Entonces, según el cuento, todavía atractiva, encontró una página de Internet de novias por correo, y terminó casándose con un granjero australiano. Ahora vive en el campo, un asombroso destino para una ernai urbana.

Pero oí otras variaciones, menos felices, de esta misma historia, incluyendo una contada por Xiao Lin, una guía turística internacional de Beijing de 26 años de edad, que se considera una experta en ernai. Ella se mostró recatada cuando le pregunté cómo adquirió su experticia, sonriendo para sugerir que tal vez le llegó de primera mano y sugiriendo que habláramos de sus amigas ernai y sus experiencias. Xiao Lin misma lleva una vida loca de soltera, repleta con novios extranjeros, habla inglés y español y tiene un gigante círculo de amigas. Cada faceta de su vida, incluyendo su trabajo (liderando hombres de negocios retirados en viajes a Korea, Australia y los EE.UU.), es prueba de cómo Beijing ha cambiado en los últimos 10 años. Ella habla con total practicidad y de manera directa sobre sexo, amor y las vidas de las mujeres mantenidas. Sus padres, quienes según Xiao Lin no tienen ilusiones sobre su vida, aparentemente aceptan “todo esto”.

Cuando nos encontramos en un Starbucks en Beijing, Xiao Lin vestía una minifalda y varios esqueletos, estilo boho. Estaba cuidadosamente maquillada con brillo de labios y un collage de sombras. Puso sus grandes y blancas gafas de sol Dior, estilo Jackie O, en la mesa junto a un caffe-latte doble y se río. “Es decir”, dijo de sus padres, “que otra opción tienen distinta a tener que aceptar mi estilo de vida?”.

La mayoría de padres de sus amigas, explicó, entienden que sus hijas “se soportan a sí mismas” y lo hacen bien. Pero cuando menciona que se soportan a sí mismas ella quiere decir que lo hacen como ernai, y recientemente a aconsejado a sus amigas a asegurar planes de backup.

“Mi mejor amiga fue ernai de hombre de negocios de Hong Kong por siete años”, me contó Xiao Lin. “Ella no tenía educación, trabajo ni perspectivas. Cuando llegó a los 30, su amante la dejó por una nueva ernai de 19 años”.

Es una variación interesante de la tradición de segundas esposas, ya que las ernai viejas acostumbraban amontonarse y vivir juntas en números cada vez mayores. La sociedad polígama china permitía a las esposas vivir juntas, si no en armonía por lo menos en relativa seguridad. Pero el ritmo de la vida moderna, y el costo de mantener una ernai en una ciudad, exige descartarlas. La amiga de Xiao Lin es un buen ejemplo, porque aunque incluso su amante terminó divorciándose de su primera esposa, decidió no casarse con ella. Esto me parece haber sido una escogencia contundente, algo desagradable.

Si él se hubiese casado con ella, propuse, no se habría conseguido igual una nueva ernai?

“Por lo menos ella hubiese tenido un bebé”, dijo Xiao Lin, para mi sorpresa.

Uno sin padre, no?"

jueves, enero 04, 2007

Tailandia con t de templos, transexuales, turistas...

Huyendo del frío y la depresión navideña, decidí escapar durante 12 días a "la tierra de las sonrisas", el Reino de Tailandia, antes Reino de Siam. A continuación la crónica de viaje así como mis impresiones sobre ese destino turístico.
Tailandia tiene como vecinos a Myanmar (Burma), Camboya, Laos y Vietnam. Su clima es casi igual al de Colombia, con temporada de lluvias entre mayo y septiembre, y temporada seca los meses restantes. El punto más alto del país es el pico de una montaña que se llama Doi Inthanon, con 2.576 mts. de altura. Así las cosas, la mayor parte del país es "tierra caliente", con algunas zonas de clima templado al norte, lo cual hace su paisaje bastante parecido al de Colombia. Sin querer sonar chauvinista, la verdad es que en cuanto a riqueza geográfica nuestro país se lleva por delante a Tailandia; creo que una gran parte del turismo llega allá por razones distintas como trataré de explicar más adelante.
El país tiene casi 65 millones de habitantes. Después de los Thais, los habitantes de origen chino son el 2do grupo étnico en tamaño, contando con un 14% de la población. Casi el 95% de la población profesa el budismo, y un 4,5% es musulmán. Por huso horario tiene una diferencia de 12 horas con Colombia.
Como muchos deben saber, en septiembre de 2006 hubo un pacífico golpe de estado por parte de los militares, quienes nombraron como primer ministro a un retirado. En estos momentos están conformando una Asamblea Constitucional para redactar una nueva carta, pero el país sigue siendo una monarquía constitucional; el rey es el jefe de Estado y el primer ministro es la cabeza del gobierno.
Desde el 2004 hay en la parte sur del país una guerrilla separatista musulmán que ha matado varios soldados y funcionarios del gobierno local. Dicen que las bombas del pasado 31 de diciembre en Bangkok fueron puestas por este grupo.
Datos curiosos, está prohibido el partido comunista y es el único país del sur asiático que no fue colonizado por los europeos, aunque fue ocupado por Japón durante la 2da guerra mundial ("El puente sobre el Río Kwai").
En cuanto a costumbres, lo más notable es que consideran la cabeza como la parte más sagrada del cuerpo y los pies como la más sucia. Por ello, cada vez que uno quiera entrar a un templo budista (wrat) o a una casa debe quitarse los zapatos. Así mismo, es muy mal visto pegarle una palmada o coscorrón a alguien en la cabeza, o apuntar con los pies hacia una imagen de Buda en un templo.
Cada vez que se quiere mostrar respeto o agradecer, se deben poner las palmas de la mano juntas a nivel del pecho, como si se estuviera rezando pero con los dedos apuntando a lo lejos, e inclinar la cabeza. Es un saludo muy frecuente denominado "wai". Si la otra persona tiene más estatus social o es de más edad, uno se debe inclinar más al hacer la venia. El que sea más joven o de menor estatus social hace el wai primero.
Otra de las cosas bastante curiosas es que ponen el himno nacional a las 8 am y a las 6 de la tarde. Y cuando suena, absolutamente todo el mundo suspende lo que está haciendo y se quedan como estatuas oyéndolo... La idea es que uno como extranjero (farang) también muestre respeto y se ponga de pie o se quede quieto mientras suena.

6 pm, el himno esta sonando

La comida deliciosa. Me dí garra comiendo arroz como si se fuera a acabar el mundo, en todas sus variedades. Como verán en las fotos, hasta en McDonalds usan el arroz para ponerle a las hamburguesas (en vez del pan). La comida de mar también muy rica, con gran variedad de pescados y mariscos; y lo mejor de todo, baratísima. Con 60 Baths (un poco menos de 2 dólares) podía comerme un arroz con mariscos en generosa porción. Los postres también muy ricos. Le tomé fotos a los pedazos de mango con sticky rice, al crepe de arroz con trozos de caña y a los pankakes de banano, que se llevaron todos los premios en mi "refinado" estómago.

EL REY BHUMIBOL (Phumiphon) ADULYADEJ - RAMA IX
Altar del Rey frente a un edificio en Bangkok
De las cosas que más me llamaron la atención al desembarcar en Bangkok es que hay cientos de altares dedicados al Rey regados por toda la ciudad. Luego me enteré que el 9 de junio de 2006 se cumplieron 60 años de su coronación (fue ascendido a los 18 años), así que en el 2006 se hicieron numerosos eventos en homenaje al Rey.
Más allá de la coyuntura por el aniversario mencionado, aunque no tiene poderes legales directos, la gente siente enorme lealtad y respeto por el mismo. Su figura está impresa en los billetes de todas las denominaciones, y si uno rompe uno la gente asume que se está irrespetando al Rey. Es una verdadera figura de liderazgo moral y factor de unidad de los tailandeses.
El día nacional del país es el 5 de diciembre, fecha de cumpleaños del Rey. Todos los lunes del año, la gente, sin importar el estrato, se pone camisetas amarillas en honor del rey.

Camisetas amarillas

LOS LADYBOYS...
De los pocos países que he visitado, quedé sorprendido con Tailandia porque es donde he visto más mujeres atrapadas en cuerpos de hombre. Es impresionante la cantidad de transexuales que hay en todos lados. Nadie sabe el por qué de tal número inusual de ladyboys en comparación a otros países.
En slang thai, se les denomina katoey, hombres que escogen vivir como mujeres.
Por lo que averigué para escribir esto, normalmente los ladyboys comienzan a tomar hormonas femeninas en su pubertad para inhibir el desarrollo masculino. Luego vienen los consecuentes implantes de senos, y para los que tienen suficiente plata, una cirugía de cambio de sexo.
Siendo Tailandia un país budista, hay completa tolerancia con los transexuales. Los ve uno como empleados en restaurantes de comida rápida, almacenes, etc. Sin embargo, detrás de la tolerancia parece haber muchos prejuicios, porque la mayoría termina trabajando como "performers", actuando en shows, o como trabajadores sexuales.
Durante el día los ve uno con caras lavadas, facciones entre masculinas y femeninas, y vozarrones de macho hablando. En la noche salen a la calle perfectamente maquillados, vestidos "para matar". Incluso en uno de los caseríos que visité durante la caminata por las montañas en Chiang Mai, había un transexual vendiendo artesanías.
Obviamente no me quedaba bien tratar de tomarle fotos a los que veía en la calle, pero aproveché un show de ladyboys en la discoteca donde rematé la noche de navidad para tomarles fotos. En ese show aparecieron 3 doblando pistas de canciones famosas. Fue bastante divertido.

Sin embargo, luego de ver tantos transexuales la verdad es que le entra a uno el miedo de no saber quién es qué... Así que todo el paseo evité excederme en alcohol en las noches de fiesta al igual que hice caso omiso de los coqueteos de tailandesas (que los hubo, los hubo), para no terminar en los brazos de un@... Porque la verdad es que varios de ellos lucen mejor que muchas de las mujeres que conozco!
Tomemos como ejemplo las personas que aparecen en esta foto que bajé de internet:

Le pregunto al lector, cuál de los 3 es el ladyboy? La mayoría responderá que el de la mitad. Exactamente, acertaron. Pero en realidad los otros 2 también son ladyboys! La foto corresponde a algun@s de l@s candidat@s al concurso "Miss Lady Lady" en Bangkok.
Así que, luego de este viajecito, algunas recomendaciones para distinguir a los ladyboys de mujeres de verdad verdad (o más bien, de nacimiento...), aunque la verdad es que el único test infalible sería recurriendo a la ginecología (que no sean Ustedes hombres-no-médicos los que se percaten de la existencia de la próstata en su pareja casual porque ahí ya estarán muy lejos y será muy tarde!):
  • Buscar la manzana de Adán (aunque ya la están quitando o escondiendo en las cirugías);
  • Entre más alta la sospechosa, más posibilidades de que sea un ladyboy;
  • Escuchar atentamente el tono de voz; la verdad es que les queda complicado esconder los vozarrones;
  • Mirar como camina, las mujeres normalmente se balancean más que los hombres por tener una pelvis más ancha.
  • Mirar las manos, si tiene nudillos grandes.
EL TURISMO SEXUAL
Les decía antes que creía que muchos de los turistas no iban a Tailandia propiamente por su clima o sus bellezas naturales.
Dicen que el turismo sexual en Tailandia comenzó con los soldados gringos que durante la guerra de Vietnam iban a este país a descansar y "recrearse".
Ese país está plagado de viejos gringos y europeos (sobre todo británicos, alemanes y suecos) andando p'arriba y p'abajo con lindas tailandesas muy jóvenes, incluso menores de edad; uno no sabe si ellas están con ellos sólo por el día respectivo, o si son pareja en realidad (en Tailandia a los expatriados que levantan tailandesa y viven con ella les dicen sexpats). Pero lo que uno ve en las calles son cientos de turistas extranjeros solos, seguro buscando tailandesas. Cuando hay tal diferencia abismal entre la cantidad de hombres turistas y la de mujeres turistas, póngale la firma, es un destino de turismo sexual; en Cuba creo que pasa lo mismo.
La prostitución es aterrante, y hay lugares donde las calles de bares tienen decenas de tailandesas llamándolo a uno para que entre a tomar, lo cual llega a ser bastante jarto. En Chiang Mai especialmente fue complicado encontrar un bar sin personal femenino de dicho tipo.
Este fenómeno ha resultado en que muchas tailandesas jóvenes busquen extranjeros que las mantengan y les den dinero, y al parecer, entre más novios farang, mejor.
También ví un par de europeas con tailandeses bastante menores que ellas, así que se puede concluir que tanto hombres como mujeres de avanzada edad vienen buscando carne fresca local.
Homosexuales hay también por todos lados, y así como hay viejos buscando niñas, hay viejos con jóvenes Thai.
Los sitios para japoneses son un cuento aparte. Según un sueco que conocí durante el viaje, tienen sus sitios exclusivos disfrazados de restaurantes de sushi, donde pueden dar rienda suelta a todas sus perversiones, incluso con niños y niñas.
Finalmente, famosos también son los "ping-pong pussy banana shows". En el mercado nocturno de Silom en Bangkok, al lado de Patpong, zona roja, cada rato lo paran a uno personajes iguales a los que en la carrera 15 se acercan en las noches a los carros diciendo "chicas, chicas". La curiosidad me llevó a entrar 2 minutos a uno de estos sitios bajo la tradicional promesa de "entre y mire sin compromiso", y pude ver en el escenario a una mujer que, mientras bailaba, de ya se imaginan dónde hacía salir una a una por lo menos 2 decenas de bolitas de ping-pong atadas entre sí con una cuerda. Qué más incluía el show según el programa? Lanzamiento de pedazos de banano con ya se imaginan qué (es peligroso sentarse en la primera fila), fumada de cigarrillos con el mismo "instrumento" y Dios sabe qué maniobra con pescaditos de acuario. Pudo más el pudor latino que la curiosidad, así que abandoné el sitio ipso facto sin ver los shows restantes.
Todo esto resulta en que haya algunos que llaman a este país la "tierra de las sonrisas... verticales"
Los lugares visitados:
BANGKOK

La capital, clima tipo Barranquilla, casi 10 millones de habitantes. Cientos de templos budistas en la ciudad, ya que casi el 95% de la población profesa esta religión.

Cientos de templos budistas para visitar (queda uno mamado de entrar a templos), el gran palacio real, y mercados nocturnos de artesanías, ropa falsa, dvds piratas, etc. La verdad, como ciudad no tiene mayor atractivo, y 3 días ahí son más que suficientes. Por falta de tiempo me faltó visitar el mercado flotante, que queda a una hora o 2 de Bangkok y tampoco pude ir a una pelea de Thai Boxing, el deporte que congrega más seguidores.

Está el templo del buda de esmeraldas, la figura de Buda más sagrada en el país, hecha con jade. No se le pueden tomar fotos. El Hotel Oriental, donde comí la cena navideña el 24, es uno de los hoteles más famosos del mundo. Construído a finales del siglo 19, está a la ribera del río que atraviesa la ciudad, y dicen que para algunas suites hay que llenar una aplicación previamente.

Me llevé la impresión de que la clase media en Bangkok es poca, y hay, como buen país tercermundista que se respete, abismal diferencia entre ricos y pobres.

AYUTTHAYA

Esta ciudad fue sede de la capital del reino de Siam durante 400 años. En 1767 fue saqueada por los Burmeses y entonces se decidió mover la capital a Bangkok. Se puede ir a visitarla en un "day trip" desde Bangkok, ya que queda a unas 2 horas por tierra.

Desde principios de los 90 es patrimonio histórico de la humanidad. Su atractivo son las ruinas con templos, monasterios y sitios de cremación.

CHIANG MAI

Es la 2da ciudad más grande de Tailandia. Cerca de la misma hay numerosas plantas que maquilan ropa y otras confecciones para las grandes marcas. Hay muchos extranjeros viviendo ahí.

Su atractivo principal son las caminatas (trekking) que ofrecen por la montaña, además de unos cuantos templos (wats) en la ciudad antigua.

Me apunté a una de estas caminatas de 3 días 2 noches por las montañas del parque nacional Doi Inthanon, donde queda el punto más alto del país. El 1er día comenzamos con una montada en elefante por unos 30 min. Los elefantes del sur de Asia se diferencian de los africanos en que tienen orejas más pequeñas y sus cuernos no sobresalen. Antes eran usados en este país para cortar madera, pero ahora quien tiene elefante lo pone al servicio de turistas. Es un poco jarto el plan porque el bamboleo encima del elefante no hace cómoda la experiencia. Además, los animales están entrenados para pedir comida cada 5 metros, y en el recorrido tienen estratégicas torres donde uno compra bolsas con banano y caña para darle al paquidermo por menos de 1 dólar.

De ahí empezamos la caminata, a subir y bajar montaña. El plan incluía paradas en las numerosas cascadas que hay en el lugar, que resultaron ser muy normalitas. El paisaje como les dije muy similar al que encuentra uno en cualquier lugar en Colombia con clima templado.

Lo interesante de la caminata fue visitar las Aldeas Karen. Los Karen son un grupo étnico de Myanmar (Burma) que fueron desplazados a Tailandia por causa del enfrentamiento entre el gobierno de dicho país y algunos rebeldes Karen musulmanes. La gente en esos caseríos vive de cosechar su propia comida y levantar su propia ganadería, así como de vender artesanías a los turistas de las caminatas.

Las 2 noches que estuvimos en la montaña nos alojamos en dos casas típicas de esos caseríos, durmiendo sobre estera en el piso, con pocas facilidades sanitarias y bastante frío en las noches. Al final del tercer día nos montaron en barquitas de guadua para hacer lo que ellos denominan "bamboo rafting", igualito a lo que hacen en el río la vieja en el Quindío.

KO SAMET

Luego de viajar en tren nocturno ida y vuelta entre Bangkok y Chiang Mai, el 30 de diciembre me enruté hacia la isla de Ko Samet, ante la imposibilidad de ir a Phuket y Ko Phi Phi (donde filmaron "The Beach") por falta de transporte -estaba todo lleno de turistas-. Se demora uno 3 horas entre Bangkok y la costa donde toma uno el ferry a Ko Samet.

Es una isla bastante popular como destino turístico para la gente de Bangkok, Thais y extranjeros, por su cercanía a la capital.

Sus playas son bastante buenas, arena blanca en cantidades y el agua es bien clara y de color verdoso, como en San Andrés.

Me arriesgué a ir sin haber reservado alojamiento, y efectivamente me tocó caminar unos 40 minutos hasta encontrar alojamiento cerca de una pequeña playa llamada Ao Pudsa. Conocí un par de escoceses que andaban paseando por Asia 4 meses, y la mayor parte del tiempo estuve con ellos conociendo la isla y pasando el 31. Ese día comimos y estuvimos en una fiesta en la playa; mucha pólvora y todos los europeos felices elevando globos. La verdad el plan en la isla fue de mucho relax, comiendo bien, una que otra chapuceada en el mar, disfrutando del masaje tailandés y nada más.

El 2 llegó la hora de volver a Bangkok en la tarde, y el 3 nuevamente a esta gélida ciudad. Ya me iba dando duro desde el aeropuerto de Bangkok, viendo a todos estos chinos listos para meterse el avión.

Vamos a ver donde paseamos en la próxima oportunidad.